Una idea que surgió mucho antes de tener nombre

La historia de Silimed comenzó, como muchas otras iniciativas importantes, con una idea y la determinación de convertirla en realidad.

A finales de la década de 1970, Brasil empezaba a ganar reconocimiento internacional por la destreza de sus cirujanos plásticos. Sin embargo, la mayoría de las tecnologías que se utilizaban en el sector seguían viniendo de fuera, y la idea de que dispositivos médicos avanzados pudieran desarrollarse y fabricarse de manera local parecía lejana. En ese contexto, Margaret Figueiredo vio una oportunidad.

Formada en Pedagogía y con un amplio dominio del francés, Margaret había establecido vínculos sólidos con los círculos europeos mientras enseñaba idiomas en Río de Janeiro. Su capacidad para moverse con naturalidad entre culturas e idiomas resultaría decisiva cuando en 1978 la invitaron a colaborar en el lanzamiento de la actividad de un distribuidor francés de implantes en Brasil. Con solo 28 años, aceptó el reto y asumió la responsabilidad de posicionar a la empresa en Brasil.

Los comienzos

Los comienzos fueron modestos. La primera oficina era una pequeña habitación en Ipanema, pues muchos cirujanos plásticos ejercían en las inmediaciones. Al principio, Margaret lo hacía todo sola: organizar la oficina, gestionar las cuentas, visitar a los cirujanos y presentar nuevos productos a los médicos. Fue de clínica en clínica, con un maletín lleno de muestras, presentando una nueva tecnología a un mercado que aún estaba descubriendo sus posibilidades.

Era un trabajo agotador. Muchos cirujanos no conocían los implantes y la empresa estadounidense Dow Corning dominaba el mercado. Sin embargo, los médicos brasileños se mostraron abiertos a nuevas opciones y aquellas primeras conversaciones sentaron las bases de las relaciones que darían forma al futuro de la empresa.

Una colaboración decisiva

Uno de los momentos más importantes fue la primera reunión de Margaret con el profesor Ivo Pitanguy, reconocido en todo el mundo como uno de los grandes maestros de la cirugía plástica. Su interés en probar los implantes marcó el comienzo de una colaboración que contribuyó a situar a la cirugía brasileña, y con el tiempo a la tecnología brasileña, en el panorama mundial.

Un punto de inflexión

Cuando los inversores extranjeros iniciales decidieron abandonar Brasil, el proyecto podría haber terminado.

Sin embargo, Margaret y su marido, Antoine Robert, no lo vieron así.

 

En lugar de cerrar un capítulo, decidieron continuarlo. Ambos creían que este campo tenía un enorme potencial y que Brasil, que ya era un referente en cirugía plástica, también podía convertirse en un centro de innovación en tecnología médica.

La creación de Silimed

En 1979 fundaron una nueva empresa.

El nombre surgió casi por casualidad durante una conversación con un cirujano en un congreso: Silimed, una palabra formada a partir de «silicona» y «médica», y que describía exactamente lo que pretendían crear.

De empresa emergente a multinacional

Lo que comenzó como una pequeña iniciativa empresarial se fue convirtiendo en algo mucho más grande. A través de las asociaciones con cirujanos, ingenieros y colaboradores internacionales, la empresa pasó de la distribución a la fabricación y la investigación. Con el tiempo, Silimed se convertiría en uno de los principales fabricantes de implantes de silicona del mundo y exportaría tecnología desarrollada en Brasil a decenas de países.

Aquí es donde reside la inspiración.

La esencia de la historia es profundamente humana.

Reside en la imagen de una joven emprendedora que recorría Río con un maletín lleno de muestras. En las conversaciones con cirujanos interesados en nuevas posibilidades.

En la decisión de seguir adelante con lo que otros decidieron abandonar.

En la valentía.

En la persistencia.

En la disciplina para crear algo que perdure.

Margaret actuó con convicción: creó una empresa, se ganó la confianza de todos y contribuyó a que Brasil se consolidara como una fuente de innovación médica para el mundo.

El legado de Margaret no consiste solo en la empresa que fundó, sino en la mentalidad que introdujo en el sector: la innovación al servicio de las mujeres y no para definirlas.

Con motivo de la celebración del Mes de la Mujer, su historia nos recuerda que la inspiración suele surgir de forma discreta, con convicción, determinación y la confianza necesaria para seguir adelante.

Fuente de inspiración. Dentro y fuera.

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Acerca de Silimed

Presente en el mercado desde 1978.
Mayor fabricante de implantes de gel de silicona en América Latina.

Líder en ventas en el mercado brasileño y presente en varios países del mundo.

Todos los productos Silimed son fabricados con materia prima de primera calidad y tecnología de punta, lo que garantiza todas las certificaciones necesarias para operar en los países.

Primera empresa en el mundo en identificar cada implante con un número de serie individual, lo que permite la trazabilidad del producto y brinda más seguridad a médicos y pacientes.

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