El camino hacia mi reencuentro personal
Perfil de la paciente
Nombre: Nanda Goral
Edad: 34 años
Intervenciones: cirugía bariátrica y aumento de pecho con implantes mamarios Silimed®
Forma el implante: redonda
Volumen del implante: 320 ml
Perfil del implante: extraalto
Superficie del implante: texturizada
Fecha de la cirugía: 24 de marzo de 2023
Cuando estaba a punto de cumplir 34 años, me vi haciendo algo que me pasa siempre por esas fechas: hacer balance de mi vida.
Al echar la vista atrás, me acuerdo de aquella adolescente que encontró en el deporte su lugar en el mundo. Durante muchos años me dediqué al tenis de mesa como atleta federada a nivel competitivo. Crecí rodeada de mujeres fuertes, cada una diferente y de firme personalidad.
Puede que fuera ahí donde nació mi pasión natural por la salud, el cuidado corporal y el bienestar.
El momento en que dejé de reconocerme
Aunque tengo tendencia genética a coger peso con facilidad, el deporte y una alimentación saludable siempre me ayudaron a mantener el equilibrio. Pero fue durante el embarazo de mi hijo cuando experimenté una de las mayores transformaciones de mi vida.
Gané 35 kilos y, a partir de ahí, luché durante años contra el temido efecto rebote. Fueron cinco años de intentos fallidos por reencontrarme, hasta comprender que aquella situación no solo afectaba a mi cuerpo, sino también a mi salud emocional.
Había llegado a un punto en el que no me reconocía al mirarme al espejo.
Fue entonces cuando tomé una decisión que me cambiaría mi vida por completo: la cirugía bariátrica. Con la pérdida de peso me quité de encima 40 kilos y, con ellos, empecé a recuperar algo que creía haber perdido dentro de mí: mi identidad.
El proceso de volver a priorizarme
Poco a poco, volví a situar mi bienestar en el centro de mis prioridades. Retomé el deporte, pasé a cuidar mejor mi alimentación y aprendí a respetar mi cuerpo.
Este nuevo estilo de vida no solo me trajo de vuelta salud y vitalidad, sino también una relación mucho más bonita conmigo misma.
Tres años después, con el peso ya estabilizado y unos hábitos saludables afianzados en mi rutina, decidí hacer realidad un viejo sueño: aumentar mi pecho.
Un regalo para la mujer que soy hoy
Mientras me informaba, descubrí Silimed®. Lo que más me llamó la atención fue aprender que, más allá de ser una marca brasileña con una sólida trayectoria y el máximo respeto de la comunidad médica, sus implantes celebran la verdadera diversidad del cuerpo de la mujer brasileña.
Y así fue como decidí autorregalarme esto.
El mismo día en que cumplía 31 años, entré en quirófano. Recuerdo sentir que aquel momento significaba mucho más que un retoque estético; era el símbolo de una nueva etapa en mi vida y de la mujer en la que me iba a convertir.
Fue como mirarme al espejo y, por fin, reconocer mi propia historia.
El concepto de belleza auténtica
Hoy por hoy, cuando pienso en la belleza brasileña, me vienen a la cabeza mujeres reales, con sus historias, momentos difíciles, etapas de cambio y grandes logros. Mujeres que aprenden, a lo largo de la vida, que cuidar cuerpo y mente es también una forma de amor propio.
La confianza que nace desde dentro lo cambia todo.
Y si algo me ha enseñado este camino, es que priorizarte no es egoísmo: es autocuidado. Porque cuando estamos bien con nosotras mismas, se refleja en la mirada, en la energía y en la manera en que ocupamos nuestro espacio en el mundo.
Y eso, para mí, es la auténtica belleza.
La experiencia de cada paciente es única. Las vivencias y resultados que se muestran corresponden al testimonio particular de una sola persona y no deben considerarse un resultado tipo o extensible a otras personas.
